En una crisis económica, que evolucionaba a una nerviosa
y a su vez una epidemia traspasaba fronteras,
incluso las más herméticas, ella no necesitaba pasaportes
parecía que la gente trabajadora se había quedado encerrada
y los delicuentes salían a las calles,
con las agañas que siempre han tenido hacia el peligro
en mi sueño ya había llegado una era donde abundaban los miedos.
miedos infundados sin guerras y sin armas.
pero allí yo no estaba tan desahuciada como los otros.
yo no era tan kinestésica y podría sobrevivir sin un abrazo.
ya había pasado la soledad y me era mas fácil adaptarme
me pude divertir un rato.
Cony